Con que comparar esta tristeza? -me dije.
Grande y pegajosa como los copos de azúcar inflado que desea mi hija al salir del colegio.
Tenaz y eficiente como la gota de tinta derramada en el vaso de agua.
asfixiante… como el que lo introducen en un camión-tanque de diez mil litros de esencia de frambuesa. Los panaderos saben bien de que hablo.
Advertisement