En aquellos tiempos setentistas, existía la televisión, proponía poderosamente las normas, delimitaba nuestros ámbitos intangibles, y destilaba novedades que los viejos ni imaginaban.
Veíamos la serie del superagente 86! Una organización llamada Kaos era la maldad en tono de chiste. Tenía una imagen: una especie de cóndor águila.
Luchaban contra la Libertad y el Bien, y en tono de sátira nuevamente, los guardianes del Bien eran los agentes de “Control”… y el máximo exponente: Maxwell Smart! No muy sagaz, pero siempre, y por error, por absurdo, todo terminaba bien… También él, estaba rodeado de la tecnología (igual que su indestructible James Bond). En la foto se lo ve con su legendario zapatófono.

El enemigo número uno de Maxwell Smart, era el inefable Sigfried, malvado y simpático Vicepresidente de Relaciones Públicas y Terror de KAOS (para más datos, click).
Una parodia, que como todo lo que sólo se puede decir correctamente mediante el humor, nos dice quiénes somos, qué dispositivos físicos o intangibles nos generan rechazo, o atracción.. y cómo recortamos nuestro espacio, o de qué puertas y muros hemos coedificado nuestra arquitectura… (¿tiene que ver con Schimkus y Gruffat, en su capitulo del proyecto facebook?)
Maxwell Smart… ese sí que le ponía el pecho al Kaos.